17 May 2026 Por una alfabetización digital crítica en México
Adrián López Angulo
¿Se imaginan que pueblos originarios de México estén operando su propia red de telefonía e internet móvil a nivel nacional? La historia que les quiero compartir se trata de cómo esa pregunta fue motor para el nacimiento de Wiki Katat y TIC OMV: los primeros operadores móviles virtuales indígenas con fines sociales, comunitarios e identitarios en América Latina que comercializar telefonía e internet móvil con cobertura en todo México.
Vamos de a poco. Comenzaré dando un contexto porque hay diversas piezas dentro de la historia que es importante conocer. Mientras les comparto el contexto y los actores me permitiré generar algunas reflexiones en torno a lo que algunos llaman alfabetización digital y cómo la historia que es presento nos invita a reflexionar críticamente sobre el andar de dicho concepto.
Comencemos diciendo que en México desde el año 2014, después de la Reforma Constitucional en Telecomunicaciones, se creó la concesión de uso social e indígena del espectro que permite a pueblos y comunidades indígenas operar sus propios medios y redes de telecomunicaciones. La primera concesión de uso social indígena fue otorgada a Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias A.C. (TIC AC) en Oaxaca.
La historia de TIC AC nos permite ubicar un punto que me parece crucial pensando en la alfabetización digital: cómo los procesos educativos nos permiten pasar de consumidores a creadores. Dicha organización congregó a las diversas comunidades de Oaxaca que, con el apoyo de Rhizomatica y Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad AC (REDES AC), construyeron su propio servicio de telefonía celular comunitaria. Dicho de otro modo, las comunidades contaban con su propia infraestructura y, también, su propio sistema de gestión y operaban una telefonía 2G; es decir, podían hacer llamadas y mensajes dentro de la cobertura de su propia telefonía.
La experiencia de la telefonía celular comunitaria en México es amplia, misma que sigue operando hasta el día de hoy; con menor presencia por el cambio tecnológico, pero aún resistiendo. Mi intención no es compartir la historia de TIC AC en extenso, pero sí entender el referente que fue (y es) dicha organización para la comunicación y conectividad social indígena en el país.
La importancia de aprender y apropiarnos de las tecnologías
La primera lección que nos deja la telefonía celular comunitaria es sobre la importancia de aprender y apropiarnos de las tecnologías; en este caso concreto las telecomunicaciones. Pienso que los enfoques de alfabetización digital, por lo pronto los que se promueven desde países de América Latina, se centran en el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TICs) como si éstas fueran neutrales; es decir, que no estuvieran atravesadas por relaciones de poder o condiciones de desigualdad social.
Es común encontrar temarios o curriculums de instituciones educativas o de gobierno donde lo que se enseña en el curso de alfabetización digital se centra en la tecnología: “como prender una computadora”, “cómo utilizar un celular”, “cómo hacer un archivo de Word”, etcétera. Y se deja de lado a las personas, en contextos concretos, donde dichas tecnologías no llegan como dispositivos neutrales. Como ejemplo tenemos la telefonía celular comunitaria donde los gestores comunitarios de la red, claro que se capacitaron sobre los dispositivos, pero lo hicieron para construir, en colectivo, su propio sistema de comunicación por una necesidad concreta. La situación es que las empresas y el gobierno no querían o no podían “porque la inversión de la infraestructura no correspondía con el retorno económico”. Entonces, en ese caso, las comunidades indígenas de Oaxaca quedaban excluidas de contar con telefonía celular por la lógica del mercado.
Las comunidades organizadas de Oaxaca que tiempo después conformaron TIC AC aprendieron sobre telecomunicaciones desde la lectura del mundo donde entendieron que eran puestas al margen por la lógica del mercado y decidieron apropiarse de la tecnología para crear otro modelo de telefonía celular posible; con sus propios valores, con su propia lengua, con su propio sistema económico, con su propia infraestructura y gobernanza. Hasta aquí ¿podemos ver que las telecomunicaciones no son neutrales? Entonces porque la enseñanza sobre las mismas es enfocada en el uso y no en la creación, si nos enfocamos en el uso nos convertimos en consumidores de tecnologías ajenas, si nos enfocamos en el análisis crítico y la apropiación podemos pasar a creadores de otros horizontes tecnológicos posibles.
Ahora bien, ya conocimos que en México, desde 2015 existe un operador de telefonía que es indígena y comunitario. ¿Cómo es que de tener sólo cobertura en la comunidad ahora existen operadores móviles virtuales indígenas con presencia nacional? Para seguir tejiendo fino la historia, siempre privilegiando la claridad, es importante conocer a la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske (UCTT) en la Sierra Norte de Puebla.
La UCTT es la cooperativa indígena más grande y longeva de México que fue fundada por campesinos masewalmeh en 1977 para enfrentar el intermediarismo y mejorar los precios de sus productos. Actualmente, cuenta con cooperativas regionales y con más de 500 cooperativas locales alrededor de la Sierra Norte de Puebla y Veracruz. Desde los años setenta han generado procesos de desarrollo propio en la región fortaleciendo su identidad como pueblos originarios y también mejorando la calidad de vida de sus socios desde diversos servicios y, también, desde el cuidado y defensa de su territorio.
La UCTT, desde su fundación, ha contado con medios de comunicación propios. Desde las propias asambleas hasta periódicos comunitarios; por ello, en 2011 atravesando una coyuntura política sobre las elecciones del municipio de Cuetzalan del Progreso donde una estación radio gubernamental no permite hablar del tema, la Tosepan decide crear su propia radio indígena comunitaria: Radio Tosepan Limakxtum (RTL). La intención de dicha radio era poder fortalecer el territorio, la identidad indígena y, también, la identidad cooperativista.
RTL nació por una situación concreta y también por una necesidad. Quizá aquí otra lección para los procesos de alfabetización digital; es necesario, que los procesos de enseñanza aprendizaje cuenten con una direccionalidad o que puedan entender cuáles son las necesidades concretas de las comunidades. Por supuesto y quién me va siguiendo en estas líneas entenderá que la alfabetización digital no puede pensarse en molde; es decir, algo que se pueda replicar a escala masiva, sino que debe de ser situada a los diversos contextos; no quiero decir que debamos de empezar de cero en cada caso, más bien debemos de generar metodologías guía para poder anclar la enseñanza a necesidades concretas de las comunidades.
Desde la Tosepan se encontraba (y se encuentra) la situación de falta de conectividad en diversas de las comunidades campesinas e indígenas donde tiene presencia la Unión. RTL fue la responsable, con el apoyo y asesoría de Redes AC, de generar un proceso de formación para que jóvenes del territorio pudieran fortalecer los procesos de comunicación y conectividad que se habían trazado los directivos en ese momento: telefonía celular comunitaria, creación de audiovisuales, redes comunitarias de internet e intranet, etcétera.
Dentro de la asesoría de Redes AC y después de los aprendizajes obtenidos en el Techio Comunitario (Programa de Formación para la gestión de redes TIC en comunidades indígenas y rurales de América Latina), centramos la formación en proyectos; es decir, que las y los jóvenes masewalmeh pudieran aprender y apropiarse de las tecnologías desde que diseñaran, coordinaran y operaran proyectos de telecomunicaciones en contextos comunitarios.
De igual forma, la UCTT llevaba un Diplomado sobre la construcción de Planes de Vida que buscaba fortalecer los valores cooperativistas en los jóvenes que recién entraban a la organización. Al final de dicho diplomado los jóvenes debían de realizar una formulación de proyecto económico que buscara fortalecer al territorio desde la mirada de la economía social solidaria y el cooperativismo.
La enseñanza-aprendizaje a través de proyectos de implementación
Antes de seguir, pienso que otra de las lecciones que tenemos en esta historia para los procesos de alfabetización digital es pensar en enseñanza-aprendizaje a través de proyectos de implementación. Por supuesto sabemos que la implementación implica complejidad, pero los proyectos pueden generar, por un lado, conocimientos amplios sobre las TIC, pero también una apropiación distinta donde no se prioriza el uso, sino la innovación para atender necesidades o problemáticas concretas.
Aquí es donde las historias se entrecruzan. TIC AC desde el 2018 comenzó a asesorar a la Tosepan para la implementación de un proceso de telefonía celular comunitaria con posibilidad de que contara con 4G; es decir que tuviera datos móviles. Dicho proyecto se vio truncado por la pandemia de Covid-19, sin embargo a TIC AC le llegó una propuesta de ALTAN Redes, quién es responsable de la Red Compartida: generar un operador móvil virtual (OMV) que atendiera las zonas rurales y de difícil acceso del país. Para buscar claridad, un OMV utiliza la infraestructura de un mayorista, en este caso ALTAN Redes, mientras éste – el OMV- se concentra en la venta final del servicio.
En ese momento, TIC AC, Redes AC y Rhizomatica, propusieron a la UCTT por la posible expansión que podría tener pensando en la extensión y cobertura que tienen las cooperativas locales en la Sierra Norte de Puebla y Veracruz. Así fue como las y los jóvenes de Radio Tosepan Limakxtum, con la asesoría de Redes AC, comenzaron a pensar la idea de crear el primer OMV indígena de México y de América Latina.
Fue en 2021 cuando nació Wiki Katat donde “wiki” en nawat significa ven y “katat” en tutunakú significa “ven”. “Ven, ven” o Wiki Katat es un llamado, en las dos lenguas indígenas que predominan en la organización cooperativista, a la organización desde la comunicación y la conectividad propia. En dicho año el proyecto, después de diversos esfuerzos, comenzó a operar en fase de prueba. Siendo hasta el 2023 que se hizo el lanzamiento oficial del primer OMV indígena con fines sociales, comunitarios e identitarios.
En dicho año, Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias también se sumó al esfuerzo con TIC OMV su propio operador móvil virtual. Wiki Katat operando en la Sierra Norte de Puebla y TIC OMV operando en Oaxaca, procesos hermanos con un fin en común: fortalecer los procesos comunitarios de los pueblos indígenas a través de la telefonía y el internet móvil.
¿Cómo ese fin común se ve en la práctica? Por un lado, se diseñó un modelo de sostenibilidad que está basado en la redistribución, no en la acumulación como los operadores grandes nos tienen acostumbrados. Por otro lado, los OMVs indígenas han creado a lo largo del tiempo una Red de comunidades, colectivos y organizaciones que hacen parte del proceso generando activaciones, recargas de servicio y soporte técnico a personas que lo necesiten. La redistribución se refiere a que todo el recurso que entra a los OMVs indígenas se re-distribuye para el pago a ALTAN por la infraestructura, el sostenimiento del equipo operativo, entre la Red de comunidades y para la creación de fondos con fines sociales.
Hasta el día que escribo éstas letras los OMVs indígenas cuentan con más de 3500 personas que utilizan el servicio y más de 100 puntos de venta en la Red de comunidades, colectivos y organizaciones a lo largo de todo México. La redistribución del recurso es otra forma de pensar y andar las telecomunicaciones. Sin embargo, el corazón del fin común es el fortalecimiento de la identidad y las capacidades de las personas usuarias a los riesgos que pueden tener las comunidades rurales e indígenas dentro de las telecomunicaciones.
La innovación tecnológica para el fortalecimiento de la diversidad e identidad cultural
Quiero concentrar mis reflexiones finales en algunos puntos que me parecen cruciales. Wiki Katat y TIC OMV desde su práctica diaria están generando procesos de alfabetización digital crítica. Uno de los primeros retos que se encontraron (y siguen encontrándose) es a la idea de que la comunicación y la conectividad la hacen grandes empresas; grandes compañías. Como si los pueblos indígenas y campesinos no fueran capaces de crear sus propios horizontes tecnológicos y tuvieran que estar atados al determinismo tecnológico. Pienso que hablar de procesos de enseñanza-aprendizaje que apunten a una alfabetización digital crítica debería de abonar a que exista una diversidad de formas de hacer tecnologías.
Otro punto relevante es entender que tanto los celulares como las plataformas que utilizamos; como ya dijimos anteriormente, no son neutrales y dentro de su no neutralidad pueden traer riesgos para las comunidades que las utilizan. Desde TIC AC y Wiki Katat se está promoviendo el sitio Caparazón Digital donde podemos encontrar diversos servicios como de mensajería, red social y navegador web que prioriza la privacidad de las personas que las utilizan.
Cuando un proceso de alfabetización digital sólo se centra en el uso acrítico de las tecnologías deja de lado los posibles riesgos presentes y futuros que las comunidades pueden encontrarse al relacionarse con las plataformas digitales. El hecho de que las personas que hacen parte de los OMVs no se encuentren con una empresa que está enfocada en incrementar sus ingresos, sino con organizaciones que llevan décadas organizadas y buscando el fortalecimiento y el cuidado de la vida y el territorio implica que las telecomunicaciones se conviertan en un pretexto o en un motor de concientización e innovación.
Por supuesto que los OMVs con su práctica diaria van creando una relación más justa entre las comunidades y las telecomunicaciones; desde pensar en costos que sean justos. También van compartiendo habilidades técnicas con la Red de comunidades y los usuarios: cómo configurar el celular para tener un buen servicio, saber identificar fallas, qué es un IMEI, cómo cuidar el consumo de datos, etcétera. Pero la razón de ser y el corazón del proyecto va más allá: la innovación tecnológica para el fortalecimiento de la diversidad e identidad cultural. Ahí que los fondos sociales sean tan importantes para generar encuentros y proyectos que apunten a dicho fin; como la idea de crear un mercado digital entre la Red de comunidades para el fortalecimiento de las economías locales.
Tanto Wiki Katat como TIC OMV, con las organizaciones aliadas y organizadas, están generando telecomunicaciones otras; con otros modelos económicos y persiguiendo otros valores. Hay que contrarrestar la idea de que sólo hay un único futuro tecnológico y esa, para mí, es la principal tarea de una alfabetización digital crítica. Otros mundos tecnológicos son posibles y los están creando los pueblos indígenas de América Latina y el mundo: con radios comunitarias, redes comunitarias de conectividad, archivos digitales comunitarios y operadores móviles virtuales sociales y comunitarios.
Adrián López Angulo. Maestrante en Desarrollo Rural por la Universidad Autónoma Metropolitana – Xochimilco. Es licenciado en Desarrollo y Gestión Interculturales por la UNAM con especialidad en Ciencia, Tecnología y Sociedad. Hace parte de Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad AC desde 2018 donde actualmente coordina el área de Tecnologías para la Autonomía. Es asesor del primer OMV indígena comunitario Wiki Katat en la Sierra Norte de Puebla. Asimismo, actualmente es coordinador de creación de capacidades para América Latina en la iniciativa LocNet de Rhizomatica y APC.
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