Apropiación tecnológica para la inclusión social de comunidades en zonas rurales en Colombia
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Apropiación tecnológica para la inclusión social de comunidades en zonas rurales en Colombia

Olga Paz Martinez, Marcya Hernández y Mónica Rodríguez Chaparro

Internet representa una oportunidad para las personas; sin embargo, muchas poblaciones -especialmente mujeres, personas en zonas rurales, personas con capacidades diversas, personas mayores y poblaciones étnicas- enfrentan aún muchas barreras para acceder a los distintos servicios digitales y, aunque pueden tener acceso a internet, muchas veces no cuentan con las habilidades digitales necesarias para aprovechar las posibilidades de las tecnologías de información y comunicación (TIC).

En Colombia, aproximadamente el 35% de personas no tiene acceso a internet y de esa cifra el 60% está en zonas rurales desatendidas y a distancias considerables de las grandes ciudades.1 En muchas zonas rurales de Colombia, aprender a usar internet puede convertirse en una experiencia transformadora, así lo expresa Nathaly Ordoñez, Coordinadora de la red comunitaria Red de Indígenas, Negros y Campesinos (RedINC):2

“Antes las personas que tenían celular lo usaban solo para jugar algún juego que estuviera descargado en el celular, porque no había internet. Pero no lo utilizaban para llamar, sacar citas médicas, estudiar, buscar tareas. Pero ahora sí. Incluso las personas que no están dentro de la red en ocasiones van donde vecinos y estos les comparten internet para hacer alguna de estas cosas que necesitan en el momento.”

Conscientes de esta realidad, desde Colnodo hemos diseñado e implementado iniciativas para acompañar a distintas comunidades y poblaciones a transitar por los aprendizajes digitales y la apropiación de las TIC. Hemos caminado un proceso lleno de muchas intuiciones, reconociendo ante todo el lugar desde el cual las personas pueden encontrar beneficios en usar internet. Los intereses, necesidades, contextos y preguntas de las personas no son los mismos, tampoco los ritmos y las maneras de aprendizaje.

En ese sentido, ha sido necesario tener la sensibilidad, así como las apuestas metodológicas para diseñar y poner en marcha procesos formativos que consideren las realidades de las personas en sus diversidades, los posibles temas de interés y los conocimientos digitales que puedan aplicar en su vida cotidiana con los dispositivos electrónicos al alcance.

Una de las primeras barreras con las que nos encontramos hace algunos años, cuando empezamos a compartir aprendizajes en el uso y apropiación de las TIC, fue la falta de contenidos y materiales pedagógicos imaginados y construidos desde relatos comprensibles, didácticos y acordes con las características de las poblaciones no alfabetizadas digitalmente. Las apuestas pedagógicas suelen estar diseñadas para usuarios lectores, tecnológicos, profesionales y urbanos, con narrativas no siempre comprensibles para personas que no corresponden con este perfil.

Ante ese escenario, algunas de las acciones que hemos realizado para llegar a procesos formativos inclusivos es, en primer lugar, conocer las necesidades de las personas; esto lo hemos hecho a partir de instrumentos y aproximaciones como grupos focales, diagnósticos, encuestas y entrevistas dirigidas. También la misma experiencia de trabajo permanente y decidido con distintas poblaciones en todo el país ha nutrido de ideas y propuestas nuestros distintos abordajes. Lo que sigue es diseñar el modelo pedagógico y desarrollar los contenidos a partir de varias premisas que suelen ser una constante: fortalecer el pensamiento crítico, animar el trabajo colaborativo entre las personas participantes y proponer saberes prácticos con recursos que puedan aplicarse y que resulten útiles a las distintas realidades. El reto es que las personas aprendan y apropien los temas a la luz de preguntas, acciones y necesidades concretas que puedan atenderse con internet.

Alba Ortiz, mujer emprendedora rural, durante capacitación en emprendimiento, mercadeo digital y finanzas con la Red Comunitaria. (Foto: Colnodo)


Uno de los grandes desafíos en nuestros procesos formativos es llegar al mayor número posible de personas, considerando las grandes brechas de acceso y apropiación de TIC que subsisten en nuestro país, especialmente entre mujeres, personas de bajos ingresos y con escasos niveles de escolaridad, personas mayores y poblaciones rurales. Para ello tratamos de proponer modelos que involucren a facilitadoras de aprendizaje, quienes luego de un proceso de aprestamiento orientan y acompañan las sesiones de formación presencial entre distintas poblaciones en el país. Estas personas facilitadoras suelen tener experiencia previa en la orientación de talleres con comunidades, habilidades tecnológicas en un nivel intermedio y, especialmente, compromiso y sensibilidad para la enseñanza y el aprendizaje.

Todo este cúmulo de saberes los hemos puesto al servicio de las redes comunitarias, comprendidas como redes de telecomunicaciones e internet lideradas por las mismas comunidades rurales que, desde sus saberes, creatividades y contextos, gestionan y sostienen sus propios modelos de conectividad local.3

Desde el 2017, en Colnodo hemos acompañado unas 20 redes comunitarias en distintas zonas del país, en un acuerdo horizontal de diálogo y colaboración con organizaciones locales como cabildos y resguardos indígenas, consejos comunitarios de comunidades negras, asociaciones de productores rurales, redes de mujeres, firmantes de paz, colectivas de comunicación y juntas de acción comunal, entre otras. Una de las características de estas redes es que operan en comunidades rurales, las que más carecen de servicios públicos, las más desatendidas, donde usualmente los grandes proyectos de infraestructura y conectividad no alcanzan a llegar y donde los operadores de telecomunicaciones no enfocan sus esfuerzos, con argumentos como la dispersión geográfica, las necesidades de inversión en infraestructura y la baja capacidad de pago de poblaciones cuyos ingresos dependen de emprendimientos locales, agronegocios, agricultura de subsistencia, cría de animales, entre otros.

Jornada de instalaciones en la Red Comunitaria Frailejones: Conexión de Vida en la vereda Tasmag, Cumbal-Nariño. (Foto: Colnodo)


¿Internet para qué?

Si bien internet es un mínimo básico, la tecnología como tal no es suficiente para que las oportunidades lleguen a las comunidades. Desde fines de los años 90 empezamos a preguntarnos “¿internet para qué?”; nuestras experiencias con redes comunitarias reeditan esa pregunta y la traen al presente con nuevos desafíos: las redes sociales, la inteligencia artificial, los quiebres en la seguridad digital, las violencias en línea, entre tantos otros. Las poblaciones rurales que se conectan a internet gracias a las redes comunitarias llegan con 30 años de atraso en cuanto a conocimientos y habilidades tecnológicas; no tuvieron las oportunidades de aprender a navegar por superficies virtuales desde un computador, no conocieron el correo electrónico, no vivieron el auge de buscadores, redes sociales y otras plataformas digitales que ya ni siquiera existen.

Es complejo hablar de igualdad de oportunidades cuando tantas comunidades rurales en Colombia no cuentan con agua potable, saneamiento básico, servicios de salud, medios de transporte, carreteras o energía eléctrica. Las redes comunitarias representan una oportunidad enorme para visibilizar las realidades de poblaciones rurales, brindar oportunidades de inclusión social y digital y permitir a las personas soñar y transitar hacia el logro de esos sueños.

Con la misión de fortalecer procesos de apropiación de TIC entre las poblaciones en el entorno de las redes comunitarias, con apoyo de la iniciativa Local Network de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC)4 y Rhizomatica,5 diseñamos una metodología de apropiación TIC en redes comunitarias que plantea un camino orientado a fortalecer conocimientos y habilidades en el uso de las tecnologías digitales entre los actores de las redes. El diseño y puesta en marcha de esta metodología conlleva varios desafíos; en cuanto al diseño, es importante proponer modelos sostenibles que no desaparezcan cuando los proyectos y el acompañamiento terminen. Esto implica formar y consolidar equipos locales con las habilidades necesarias para continuar replicando y alimentando el proceso, los talleres y los contenidos. Atendiendo a esa necesidad, la ruta de aprendizaje pone como protagonistas a un grupo de personas facilitadoras o líderes y lideresas TIC que, luego de un ejercicio de capacitación presencial, orientan los procesos formativos a distintas poblaciones en cada comunidad.

En cuanto a la puesta en marcha de la metodología, una de las barreras que hemos encontrado en los procesos de formación en TIC entre poblaciones en zonas rurales es el acceso a infraestructura, es decir, computadores conectados a internet para realizar los talleres presenciales. De acuerdo con cifras del Departamento Nacional de Estadística, solo el 28% de hogares rurales tiene acceso a un computador;6 la experiencia en línea sucede especialmente desde un teléfono móvil que, si bien ofrece oportunidades, también representa limitaciones para actividades como usar aplicaciones de oficina, navegar en plataformas de formación virtual o hacer trabajo remoto. Ante esto, desde Colnodo se ha propuesto que las redes comunitarias, además de la infraestructura y los servicios de internet, tengan a disposición un centro de acceso público a TIC con computadores, internet y otras tecnologías, desde donde las personas puedan acceder a distintos servicios digitales y ofertas formativas en línea. Esta infraestructura permite acompañar a las personas en el aprendizaje y fortalecimiento de habilidades digitales en distintos niveles.

Hemos apostado a una formación inicial en modalidad presencial, considerando que en un primer momento las personas demandan un acompañamiento mayor, con dedicación, disposición y capacidad para crear confianza. Se espera que, con el centro TIC, sea posible ofrecer cursos y oportunidades formativas virtuales, considerando que hay una amplia oferta producida desde distintas instituciones educativas, fundaciones, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y el Ministerio de Educación Nacional, entre otros, que sin embargo no alcanza a llegar a las zonas rurales por falta de canales suficientes de difusión y acceso.

Uno de los objetivos centrales de la metodología de apropiación TIC es transitar hacia usos más significativos de internet; si bien se reconocen los usos lúdicos, la alfabetización digital también se expresa en las capacidades de las personas para avanzar hacia usos más creativos de las tecnologías, donde además de consumir información, puedan producirse saberes, difundir voces no visibles, posicionar demandas ciudadanas y poner a circular relatos no representados a través de los canales y medios tradicionales de comunicación.

Grupo gestor de la Red Comunitaria Tejiendo Pazdurante el taller de habilidades digitales básicas de la vereda Colinas Bajo, San José del Guaviare-Guaviare. (Foto: Colnodo.)


Una ruta de aprendizaje para el uso significativo de las tecnologías digitales

La metodología de apropiación TIC se puso en marcha en las redes comunitarias acompañadas por Colnodo desde el año 2025, con el objetivo de construir con las comunidades una ruta de aprendizaje para el uso significativo de las tecnologías digitales a partir de la pregunta: ¿para qué queremos la conectividad en nuestra región? Para ello, se diseñaron procesos formativos en el uso de diversas herramientas TIC con distintos grupos: el equipo gestor de la red; el grupo de líderes y lideresas TIC, quienes impulsan y acompañan cursos y talleres desde el sector educativo o comunitario; y habitantes de la comunidad que fortalecen sus conocimientos y habilidades TIC de acuerdo con sus requerimientos e intereses, agrupados por edad, género o agendas temáticas, como niños y niñas, jóvenes, personas mayores y mujeres emprendedoras.

La incidencia de este proceso en las comunidades acompañadas se evidencia en las voces de algunas personas que integran el grupo gestor o de líderes y lideresas TIC, tal como lo manifiesta Sandra Milena Arboleda, lideresa de la Red Comunitaria Tejiendo Paz, en la vereda Colinas Sector Bajo de San José del Guaviare:7

“Para mí, hacer parte del grupo de líderes y lideresas TIC ha sido una experiencia increíble. He podido aprender y crecer junto a personas comprometidas con la transformación digital de nuestra comunidad. Ahora, como promotora local, he crecido superando barreras, resolviendo problemas de conectividad, gestionando cursos con entidades de la región y acompañando a las personas de la comunidad a tomar los talleres programados en el Centro TIC. Es un orgullo para mí contribuir al cierre de la brecha digital y apoyar a nuestra gente a aprovechar las oportunidades de la tecnología para mejorar su vida.”

Una apuesta fundamental es ampliar la participación de las mujeres entre el grupo de gestores de la red comunitaria, los liderazgos TIC y las personas capacitadas en cada comunidad, ya que son múltiples las barreras que ellas enfrentan para acceder a las oportunidades de internet, y estos procesos deben contribuir también al cierre de brechas digitales de género.

Alegría Chirán, habitante del municipio de Cumbal, vereda Tasmag, en el sur del departamento de Nariño, promotora local de la Red Comunitaria Frailejones: Conexión de Vida,8 comenta:

“Cuando escuchamos por primera vez sobre el proyecto Conectando a los No Conectados, al principio fue algo novedoso para la comunidad, porque sabíamos poco sobre lo que significaba. Pero durante la socialización comunitaria entendimos que iba mucho más allá de la conexión a internet. Este proyecto nos mostró que también se trata de conectar los talentos del territorio, fortalecer las unidades productivas y abrir oportunidades de estudio y comunicación para diferentes poblaciones. Para mí, como promotora y parte del grupo gestor, ha sido una experiencia muy enriquecedora. Hemos trabajado para conectar a nuestra comunidad en distintos sectores de la vereda Tasmag y fortalecer el acceso a la comunicación y al conocimiento.”

En el contexto colombiano, si bien un desafío adicional es la situación de conflicto en muchas zonas rurales del país lo que limita el acompañamiento presencial lo cierto es que internet también puede contribuir a fortalecer tejidos y encuentros en los territorios. Al respecto Juan Sebastián Burgos, promotor local y miembro del grupo gestor de la Red Comunitaria Raíces Fuertes, Frutos Compartidos,9 comparte:

“Este proceso ha sido muy gratificante para mi crecimiento personal y comunitario. Como parte del pueblo indígena Awá, hemos vivido de cerca las consecuencias del conflicto armado, que ha marcado nuestras vidas y nuestro territorio. Los tejidos sociales que se rompieron por esta causa tomarán tiempo para reconstruirse. En ese camino, los espacios de encuentro y capacitación con Colnodo, en el marco del proyecto Conectando a los No Conectados, han sido muy importantes. Estos procesos nos han permitido reconocernos nuevamente como comunidad: hablar de nuestro territorio, de nuestros sueños, de nuestros proyectos y también de nuestros miedos. Sobre todo, han fortalecido el vínculo entre nosotros y la idea de apoyarnos mutuamente, buscando estrategias para conectarnos entre hogares, familias y comunidades, y así seguir tejiendo caminos de comunicación y esperanza.”

Las estrategias de apropiación en el entorno de las redes comunitarias están contribuyendo al impulso de liderazgos digitales en zonas rurales y al fortalecimiento de procesos de construcción de paz. Uno de estos casos es la Red Comunitaria Tejiendo Paz, en la vereda Colinas Sector Bajo, en San José del Guaviare, al suroriente de Colombia, territorio que se reconoce como entrada a la Amazonía colombiana. Es uno de los Antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (AETCR) creados con la firma del Acuerdo de Paz de 2016. Esta red ha sido acompañada en el marco del proyecto “Conectando a los no conectados: Redes comunitarias de internet como vehículo para reducir la brecha digital en zonas rurales de Colombia”, coordinado por Colnodo y financiado por la Unión Europea.

Aumentar oportunidades educativas, sociales y económicas

La experiencia organizacional nos ha demostrado que fortalecer competencias digitales entre las mujeres les permite aumentar sus oportunidades educativas, sociales y económicas. En el marco del proyecto “Conectando Oportunidades para Mujeres Emprendedoras de Zonas Rurales en Colombia”,10 implementado entre 2022 y 2024, fueron capacitadas 1.201 mujeres emprendedoras en zonas rurales, un porcentaje de ellas en el entorno de las redes comunitarias. Según la evaluación de impacto, el 82% de las mujeres formadas manifiesta que el proceso formativo contribuyó a aumentar sus ventas y sus ganancias.

Lograr una alta participación de las mujeres es el resultado de un proceso intencionado donde se facilitan horarios, espacios y apoyos en el cuidado de las infancias, con el fin de favorecer una presencia dedicada de las mujeres a los procesos formativos.

Alba Ortiz es una mujer emprendedora rural de la vereda Humalá, del municipio El Cerrito en el departamento de Santander, al nororiente de Colombia. Es madre jefa de hogar y sostiene a su familia gracias a su trabajo como agricultora, especialmente con sus cultivos de uchuva y tomate tipo exportación:

“Con la Red Comunitaria11 recibimos varias capacitaciones acerca de emprendimiento, mercadeo digital y manejo de las finanzas, y nos sirvieron mucho porque aprendimos a llevar una contabilidad, saber si estamos generando ganancias o no; porque nosotras vamos día a día trabajando, pero al final no sabemos si estamos ganando o perdiendo. Y en cuanto a la parte digital, para dar a conocer nuestros emprendimientos y hacer crecer nuestra economía, porque ahora todo se maneja mediante redes.”

Acompañar a las comunidades en procesos de conectividad implica reconocer sus contextos, saberes y prácticas culturales, y entender que el conocimiento se construye de manera conjunta. Fortalecer la capacidad de agencia de las comunidades es fundamental: no se trata solo de instalar infraestructura, sino de promover que las personas participen activamente en la gestión, sostenibilidad y apropiación de sus redes y de las herramientas digitales. La conectividad cobra verdadero sentido cuando se acompaña de procesos formativos que permitan un uso significativo y seguro de la tecnología. Por eso, desarrollar espacios de aprendizaje presenciales y virtuales, centrados en las personas, alineados con los intereses de cada comunidad y basados en metodologías participativas, resulta clave para acercar las oportunidades del mundo digital a las realidades locales.

Notas

1. DANE – Encuesta de Calidad de Vida 2022; MinTIC – Informe de Conectividad Rural 2023.

2. Esta red comunitaria ha sido acompañada por Colnodo desde el 2017 y desde octubre del 2023 hace parte de un proyecto con apoyo de la Fundación Internet Society. Ha estado apagada por asuntos relacionados con el permiso de uso de espectro. Actualmente está operando con un permiso temporal de pruebas otorgado por el Ministerio de las TIC en Colombia. Más información en: https://www.redescomunitarias.co/es/red-inc

3. Colnodo. Redes Comunitarias Colombia – Informe de experiencias, 2017–2024.

4. Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC). Disponible en: http://www.apc.org/

5. Rhizomatica, organización internacional que apoya redes comunitarias de telecomunicaciones. Disponible en: https://www.rhizomatica.org/

6. Colombia. Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Disponible en: https://www.dane.gov.co/files/operaciones/TICH/bol-TICH-2023.pdf

7. Esta red comunitaria es acompañada por Colnodo en el marco del proyecto “Comunidades Conectadas – Conectando a los no conectados: Redes comunitarias de Internet como vehículo para reducir la brecha digital en zonas rurales de Colombia” con el apoyo financiero de la Unión Europea. Más información sobre esta red en: https://www.redescomunitarias.co/es/tejiendo-paz-

8. Ídem. Más información sobre esta red en: https://www.redescomunitarias.co/es/frailejones-conexion-de-vida

9. Ídem. Más información sobre esta red comunitaria en: https://www.redescomunitarias.co/es/raices-fuertes-frutos-compartidos

10. Proyecto, coordinado por Colnodo en el marco del Google Impact Challenge for Women and Girls, entre 2022 y 2024. Los resultados del proyecto en: https://colnodo.apc.org/esx/informe-gic

11. La red comunitaria La Chitara Cerritana ha sido acompañada por Colnodo en el marco del proyecto “Conectando Oportunidades para Mujeres Emprendedoras de zonas rurales en Colombia”. Más información sobre esta red comunitaria en: https://www.redescomunitarias.co/es/la-chitara-cerritana

Autoría: Olga Paz Martinez, directora de Proyectos, con la colaboración de Marcya Hernández y Mónica Rodríguez Chaparro, coordinadoras de apropiación, Asociación Colnodo.

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